Por qué los gatos amasan las mantas: la explicación científica de un comportamiento felino común El amasado tiene su origen en una etapa muy temprana de la vida del gato. Según explican expertos en comportamiento animal citados por UC Davis, los gatitos realizan este movimiento durante la lactancia. Al presionar con las patas el vientre de la madre, estimulan la producción de leche, asociando ese gesto a alimento, calma y protección. Esa asociación queda grabada a nivel neurológico. Cuando el gato alcanza la edad adulta, el comportamiento no desaparece, sino que se activa en contextos de relajación. Las mantas y superficies blandas evocan sensaciones similares a las del contacto materno, lo que explica por qué muchos gatos amasan antes de dormirse. Desde el punto de vista etológico, se trata de una conducta de auto-regulación emocional. A esto se suma un factor territorial. Las almohadillas de las patas contienen glándulas que liberan feromonas. Al amasar, el gato deja una señal química que marca ese objeto como seguro y propio. Este tipo de marcaje no busca dominar, sino generar familiaridad en el entorno, reduciendo el estrés y reforzando la sensación de control.